Tirumalai Krishnamacharya

Quizá nunca hayas escuchado hablar de él , pero es posible que Tirumalai Krishnamacharya haya influenciado e incluso inventado tu Yoga. Ya sea que practiques las series dinámicas de Pattabhi Jois, el refinado alineamiento de B.K.S. Iyengar, las posturas clásicas de Indra Devi o el Vinyasa del ViniYoga hecho a tu medida, tu practica se origina en la misma fuente: un bramin de un metro cincuenta y cinco nacido hace mas de cien años en una pequeña aldea del sur de la India. No cruzo jamás ningún océano, pero el Yoga de Krishnamacharya se ha esparcido por toda Europa, Asia y las Américas.

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Es difícil encontrar hoy día una tradición yoguica cuyas asanas no haya influenciado. Aun cuando aprendas de algún yogui apartado ahora de las tradiciones asociadas con Krishnamacharya, es bastante probable que tu maestro haya estudiado previamente el método Iyengar, Ashtanga, o Viniyoga antes de desarrollar su propio estilo. Rodney Yee, que aparece en numerosos y populares videos, estudio por ejemplo, con Iyengar. Richard Hittleman, un conocido yogui de la T.V. de los años 70 estudio con Devi. Otros profesores han incorporado enseñanzas de varios estilos basados en Krishnamacharya, creando a su vez métodos particulares tales como el White Lotus Yoga de Ganga White y el ISHTA Yoga de Manny Finger. La mayoría de los profesores incluso de estilos no directamente relacionados con Krishnamacharya – Sivananda y Bikram yoga, por ejemplo – han sido influenciados por algunos aspectos de las enseñanzas de Krishnamacharya. Muchas de sus contribuciones han sido integradas de tal modo en el tejido de la tela del Yoga que, la fuente ha sido olvidada. Se dice que Krishnamacharya es responsable del moderno énfasis en Shirshasana (paro de cabeza) y Sarvangasana (equilibrio sobre los hombros). Fue pinero en el refinamiento de las posturas, en optimizar sus secuencias y en atribuir valor terapéutico a asanas especificos. Al combinar pranayama y asanas, hizo de las posturas una parte integral de la meditación, en lugar de ser un paso en el camino que a ella conduce. En efecto, la influencia de Krishnamacharya se puede apreciar, mas nítidamente, en el énfasis en la practica de asanas, que ha llegado a ser la rubrica del Yoga de hoy. Probablemente no ha existido otro yogui que haya desarrollado tan deliberadamente las practicas físicas. En el proceso, transformo el Ata – que era un oscuro riachuelo del Yoga – en su cauce principal. El resurgimiento del Yoga en India le debe muchísimo a sus innumerables tours y demostraciones, durante los años 30 y también a sus cuatro más famosos discípulos – Jois, Iyengar, Devi y a su propio hijo T.K.V. Desikachar, que han jugado un enorme rol en la popularización del Yoga en Occidente.

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Recuperando las raíces del yoga

Cuando la Revista americana, especializada en yoga Yoga Journal me pidió que escribiera sobre el legado de Krishnamacharya pensé que seria tarea fácil seguir la huella de alguien que, murió solo hace una década. Descubrí, sin embargo, que Krishnamacharya sigue siendo un misterio, incluso para su propia familia. Nunca escribió sus memorias o se atribuyo alguna de sus numerosas innovaciones. Su vida esta envuelta en mito. Aquellos que lo conocieron bien ya son demasiado ancianos. Y si perdemos sus recuerdos, corremos el riesgo de perder mucho mas que la historia de uno de los hombres mas notables del yoga, corremos el riesgo de perder la visión de la historia de esta vibrante tradicion que hemos heredado. Es curioso ver como la evolución de la personalidad de este hombre multifacético influencia el Yoga que practicamos hoy día. Krishnamacharya comenzó su carrera como profesor perfeccionando su estricta e idealista versión del hatha yoga. Y, a medida que la corriente dela historia lo fue forzando a adaptar, se transformo en uno de los mas grandes reformadores del Yoga. Algunos de sus estudiantes lo recuerdan como un maestro riguroso y volátil, B.K.S. Iyengar me dijo que Krishnamacharya podría haber sido un santo ni no hubiese sido tan egocéntrico y tenido tan mal genio. Otros lo recuerdan como un gentil mentor que valoraba sus individualidades. Desikachar, por ejemplo, describe a su padre como una persona amable que a menudo, colocaba sobre su cabeza las sandalias de su difunto guru, en un acto de humildad. Ambos hombres continúan siendo totalmente leales a su guru, aun cuando lo conocieron en diferentes etapas de su vida, es como si recordaran a dos personas diferentes. Es posible apreciar todavía en los tonos disonantes de las tradiciones que el inspiro, características aparentemente opuestas, algunas suaves, algunas estrictas, cada una atrayendo personalidades diferentes y agregando profundidad y variedad a nuestra practica de Yoga, todavía en desarrollo.

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Emergiendo de las sombras

El mundo del yoga que Krishnamacharya heredo a su nacimiento, en 1888, era bastante diferente al de hoy. El yoga había perdido mucha fuerza debido a las presiones del régimen colonial británico. Solo un pequeño grupo de hindúes lo practicaba. Pero, a mediados del siglo diecinueve y comienzos del veinte, movimientos revitalizadores hindúes insuflaron nueva vida en la tradición india. De joven. Krishnamacharya se sumergió en el aprendizaje de diversas disciplinas clásicas hindúes, incluyendo el idioma sánscrito, rituales, leyes, medicina india básica. Con el tiempo, iba a canalizar este amplio bagaje de conocimientos hacia el estudio del Yoga, en donde sintetizaría la sabiduría hindú de estas tradiciones. Según notas biográficas escritas por Krishnamacharya cerca del termino de su vida, su padre lo habría iniciado en el Yoga a la edad de cinco años, época en que comenzó a enseñarle los Yoga Sutras de Patanjali, y le dijo que su familia descendía de un respetado yogui del siglo IX, Nathamuni. Aun que su padre murió antes de que Krishnamacharya alcanzara la pubertad, inculco en su hijo una gran sed por el conocimiento y el sedeo especifico e estudiar Yoga. En otro manuscrito Krishnamacharya escribió, que cuando todavía era un mocoso, aprendió 24 asanas de un Swami de Sringeri Math, el mismo templo que vio nacer el linaje de Shivananda Yogananda. Luego, a la edad de 16 años, hizo un peregrinaje al santuario de Narhamuni, en Alvar Tirunagari, donde se encontró, en una extraordinaria visión, con su legendario antepasado. Tal como siempre contó esta historia, se encontró con un anciano en la puerta del templo, quien le indico con el dedo un bosquecillo de mangos que había por ahí cerca. Krishnamacharya camino hacia el bosquecillo donde se desplomo de cansancio. Cuando volvió en si y se levanto, noto que se habían reunido a su alrededor varios yoguis. Su antepasado Nathamuni le canto versos de Yogarahasya (en sánscrito, La esencia del Yoga), un texto perdido hacia mas de mil años. Krishnamacharya lo memorizo y posteriormente lo transcribió. Las semillas de muchas innovaciones en las enseñanzas de Krishnamacharya se pueden encontrar en este texto, disponible ahora en una versión en ingles (Yogarahasya, traducido por T.K.V. Desikachar, Krishnamacharya Yoga Mandiram, 1998). Aun cuando la historia del autor pudiese aparecer rebuscada, apunta a un importante razgo de la personalidad de Krishnamacharya: Nunca se atribuyo originalidad. En su versión, el Yoga es divino. Todas sus ideas, originales o no, se las atribuyo a los antiguos textos, o bien a su guru. Después de su experiencia en el santuario de Nathamuni, Krishamacharya continuo la exploración de una panoplia de disciplinas clásicas indias, obteniendo diplomas en filosofía, lógica, divinidad y música. Practico Yoga a partir de los conocimientos rudimentarios, obtenidos en los textos y en alguna entrevista ocasional con algún yogui, pero siempre anhelaba estudiar mas profundamente, como le había recomendado su padre. Un profesor universitario lo vio practicando sus asanas y le recomendó que buscara un maestro llamado Shri Ramamohan Brahmachari, uno de los pocos hatha yoguis que todavía quedaban. Sabemos poco sobre Brahmachari, excepto que vivía en una remota cueva con su esposa y tres hijos. Krishnamacharya cuenta que paso siete años con su profesor memorizando los yoga Sutras de Patanjali, aprendiendo asanas y pranayama, y estudiando los aspectos terapéuticos del Yoga. Durante su aprendizaje. Krishnamacharya dice haber dominado 3000 asanas desarrollado algunos de sus mas notables talentos, como detener el pulso. A cambio de la instrucción, Brahnmachari le pidió a su leal pupilo que retornara a su ciudad a enseñar Yoga y a establecer una familia. La educación de Krishnamacharya le habría permitido conseguir una buena posición en cualquier prestigiosa institución, pero el renunció a esas oportunidades y prefirió honrar la promesa que le había hecho a su mentor. Y, a pesar de todo su entrenamiento, Krishnamacharya regreso a la pobreza. En los años de 1920 enseñar Yoga no era remunerativo. Los estudiantes eran pocos, y Krishnamacharya tuvo que aceptar un trabajo como capataz en una plantación de café. Pero, en sus días libres, viajaba por la provincia haciendo discursos y demostraciones de Yoga. Krishnamacharya hizo uso de los siddhis, las capacidades sobrenaturales del cuerpo yoguico, para popularizar el Yoga. Estas demostraciones – destinadas a despertar el interés de una tradición moribunda- incluían el suspender el pulso, detener vehículos con sus manos, el hacer posturas inverosímiles y levantar objetos pesados con sus dientes. Pensó que para enseñar Yoga, primero tenia que atraer la atención del publico. Por medio de un matrimonio arreglado, Krishnamacharya honro la segunda petición de su guru. Los antiguos yoguis eran ascetas que vivían en el bosque sin hogar ni familia. Pero el guru de Krishnamacharya quería que el aprendiera la vida de familia y que enseñara Yoga que sirviera al ciudadano común. Al comienzo esto resulto ser mas difícil de lo imaginado. La pareja vivía en tal pobreza que Krishnamacharya solo tenia un taparrabos, un retazo de genero del sari de su esposa. Mas tarde recordaría este periodo como el mas duro de su vida, pero las dificultades solo lograron endurecer aun mas su inquebrantable resolución de enseñar Yoga.

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El desarrollo del Vinyasa Yoga

La fortuna de Krishnamacharya mejoro cuando en 1931 recibió una invitación para enseñar en el Sanskrit College de Mysore. Allí recibió un buen salario y la posibilidad de dedicarse por completo a la enseñanza del Yoga. La familia gobernante de Mysore, por mucho tiempo, había promovido todas las formas de arte autóctono, apoyando e inyectando nuevo vigor a la cultura india. Por mas de un siglo ya había patrocinado el Hatha Yoga y la biblioteca contenía las mas antiguas compilaciones ilustradas de asanas que ahora son conocidas: Sritattvanidhi (traducidas al ingles por el erudito en sánscrito Mormas E. Sjoman en The Yoga Tradition of the Mysore Palace, Adhinav Publications, New Delhi, 1999). Durante las dos décadas siguientes el Maharajá de Mysore ayudo a Krishnamacharya a promover el Yoga a través de la india, financiando demostraciones y publicaciones. Siendo diabético el Maharajá sintió fuertemente la relación entre yoga y la recuperación de la salud, y Krishnamacharya dedico mucho tiempo a desarrollar esta conexión. El puesto de Krishnamacharya en el Sanskrit College no duro mucho. Era demasiado estricto y sus alumnos se quejaron. Como al Maharajá le gustaba Krishnamacharya y no quería perder su amistad y consejo, le propuso una solución: le ofrecio la sala de gimasia del palacio para que iniciara su propia escuela de Yoga, Yogashala. Así empezó uno de los periodos mas fértiles de Krishnamacharya. Durante este tiempo desarrollo lo que hoy se conoce como Ashtanga Vinyasa Yoga. Como los pupilos de Krishnamacharya eran en su gran mayoría jóvenes activos, adapto técnicas de Yoga, gimnasia y lucha india, para desarrollar las secuencias dinámicas de asanas cuyo propósito era conseguir un insuperable estado físico. Este estilo de Vinyasa utiliza los movimientos de Surya Namaskar (saludo al sol) para entrar y salir de cada asana. Cada movimiento se coordina con una forma especial de respirar y drishti, o enfoque de los ojos en ciertos puntos, lo que ayuda a la concentración meditativa. Con el tempo Krishnamacharya estandarizo las secuencias de posturas en tres series: primarias, intermedias y avanzadas. Los estudiantes eran agrupados de acuerdo a su experiencia y habilidad, teniendo que memorizar cada secuencia antes de avanzar a la siguiente. Aun cuando Krishnamacharya desarrollo esta forma de practicar Yoga durante la década de 1930, permaneció prácticamente desconocida en occidente por casi 40 años. Recientemente se ha transformado en una de las formas de Yoga mas populares, gracias al trabajo de uno de sus mas leales y famosos discípulos: K. Pattabhi Jois. Pattabhi Jois conoció a Krishnamacharya en sus tiempos difíciles, antes de los años en el palacio de Mysore. Era un robusto niño de 12 años cuando asistió a una de las charlas de Krishnamacharya. Intrigado por la demostración de asanas le pidio a Krishnamacharya que le enseñara Yoga. Las lecciones empezaron al día siguiente, horas antes de que sonara la campana de la escuela y continuaron cada mañana por tres años hasta que Jois tuvo que abandonar su hogar para entrar en el Sanskrit College. Cuando Krishnamacharya acepto el puesto de profesor en ese College, dos años mas tarde, Pattabhi Jois, desbordando de alegría reanudo sus lecciones de Yoga. Jois conservo una inmensa cantidad de recuerdos de los años que estudio con Krishnamacharya. Durante décadas ha mantenido el trabajo que le dejo Krishamacharya con gran devoción, refinando las secuencias de asanas sin inflingirles modificaciones sustanciales, tal como un violinista clásico pudiera matizar la melodía de un concierto de Mozart, sin cambiar una nota. Jois, a menudo ha dicho que el concepto de vinyasa se origino en un antiguo texto llamado Yoga Kuruntha. Desgraciadamente, el texto desapareció, nunca nadie lo ha visto. Existen tantas historias sobre su descubrimiento y contenido – he escuchado por lo menos cinco de ellas que se contradicen – que uno se cuestiona su autenticidad. Cuando le pregunte a Jois si el había alguna vez leído el texto, respondió: “ No, solo Krishnamacharya”. Enseguida le resto importancia a la escritura, indicando varios otros textos que, también dieron forma al Yoga que aprendió de Krishnamacharya, incluyendo el Hatha Yoga Pradipika, los Yoga Sutras, el Baghavad Gita. Cualquiera fuesen las raíces del Ashtanga Vinyasa Yoga, hoy es uno de los mas influyentes componentes del legado de Krishnamacharya. Quizás, este método, originalmente diseñado para los jóvenes, nos muestra un camino mas amigable hacia una espiritualidad mas profunda en una cultura que valora la energía y lo externo mas que lo interno. En las ultimas tres décadas un numero creciente de yoguis se ha sentido atraído a su precisión e intensidad. Muchos de ellos han hecho el peregrinaje a Mysore, donde Jois todavía enseña.

Rompiendo una tradición

Aunque, Krisnamacharya le enseño a niños y jóvenes e el palacio de Mysore, sus demostraciones publicas atrajeron a diversas congregaciones. Disfrutaba del desafío de presentar el Yoga a públicos con diferente formación y educación. En sus frecuentes tours, que él llamaba viajes propagandísticos, introdujo el yoga entre los soldados británicos, los Maharajas musulmanes y los indios de todas las religiones credos. Krishnamacharya siempre enfatizaba que el Yoga era para todos, y adecuaba sus enseñanzas para asi respetar las creencias de sus estudiantes. Pero mientras pasaba por alto las diferencias culturales, religiosas y de clases, siempre mantuvo una actitud patriarcal hacia las mujeres. El destino sin embargo, le hizo una jugada: El primer estudiante que llevó su Yoga al escenario mundial pidió ser admitida vistiendo un sari… ¡ Y además era occidental! La mujer, que llego a ser conocida como Indra Devi (nacida en Zhenia Labunskaia, en la Latvia pre-soviética) era amiga de la familia real de Mysore. Después de ver una de las demostraciones de Krishnamacharya, pidió ser admitida como estudiante. Al comienzo ni extranjeros ni mujeres. Pero Devi insistió, persuadiendo al Maharajá que intercediera en su favor con este bramin. De mala gana Krishnamacharya inicio las clases, sometiéndola a una estricta dieta y a un difícil régimen de enseñanza destinado a quebrar su voluntad. Ella paso cada desafió impuesto por Krishnamacharya, llegando a ser amiga de el y ejemplar estudiante. Después de un año de aprendizaje, Krishnamacharya le pidió que enseñara Yoga. Le pidió que atrajera a las clases un cuaderno y paso con ella varios días dictándole sus conocimientos sobre como enseñar el Yoga, sobre dieta y pranayama. Inspirada en estas enseñanzas, escribió mas tarde el libro best seller sobre Ata yoga, Forever Young, Forever Healthy (Prentice Hall, Inc., 1953). Años después de haber estudiado con Krishnamacharya, Devi fundó la primera escuela de Yoga en Shangai, China, donde Madame Chiang Kai-shek fue una de sus alumnas. Posteriormente logro convencer a los lideres soviéticas de que el yoga no era una religión y asi pudo abrir las puertas de la Unión Soviética al Yoga, donde hasta entonces era ilegal. En 1947 se traslado a Estados Unidos. Viviendo en Hollywood llego a ser conocida como La primera Dama del yoga, atrayendo a estudiantes como Marilyn Monroe, Elizabeth Arden, Greta Garbo y Gloria Swanson. Gracias a Devi, Krishnamacharya pudo disfrutar de su primera exposición internacional. Aunque estudio con Krishnamacharya durante el periodo de Mysore, el Yoga que enseño Indra Devi tiene poco en comun con el ashtanga vinyasa de Jois. Como queriendo anunciar ya el altamente personalizado estilo de yoga que iba a desarrollar mas tarde, Krishnamacharya le enseño a Devi de una manera suave, adaptando las posturas, cada vez que era necesario, a sus limitaciones físicas. Devi siempre ha mantenido en sus enseñanzas este estilo suave. Aunque su estilo no utiliza Vinyasa, usa el principio de las secuencias de Krishnamacharya de manera que sus clases recorren un camino – empezando con posturas de pie, progresando hacia un asana central seguido de posturas complementarias y terminando con relajación. De la misma forma que ocurrio con Jois, Krishnamacharya le enseño a combinar pranayama y asanas. Los estudiantes de su linaje todavía practican, cada postura con una forma determinada de respirar. Devi agrego, además, un aspecto devocional a su trabajo que llamo Sai yoga. La postura principal de cada clase incluye una invocación de manera que el fulcro de cada practica contiene una meditación en la forma de una oración ecuménica. Aunque ella misma desarrollo este concepto, pudo ya haber estado presente en forma embrionica, en las enseñanzas que recibió de Krishnamachara. En sus últimos años, Krishnamacharya también recomendó cantos devocionales dentro de la practica de asanas. En la actualidad, acercándose a los 103 años, Devi recibe cada tarde estudiantes en uno de sus seis centros de Buenos Aires, Argentina. Y hasta hace tres años atrás, todavía enseñaba posturas. Bien entrada en sus noventa años, continuo viajando por el mundo, llevando la influencia de Krishnamacharya a mucha gente en Norte y Sudamérica. Su impacto en los Estados Unidos se diluyo cuando ella se traslado a vivir a Buenos Aires, en 1985, pero su prestigio en Latinoamérica se extiende mucho mas allá de la comunidad argentina del Yoga. Tendrás dificultades en encontrar a alguien en Buenos Aires que no haya escuchado hablar de ella. Se contacto con todos los estratos de la sociedad latina: El taxista que me llevo a la entrevista con ella, la describió como una mujer muy sabia, al día siguiente de mi entrevista, el ex presidente de Argentina, Carlos Menem la visito para pedirle su bendición y consejos. Las seis escuelas de Yoga de Devi, imparten 15 clases de asanas el día y los graduados de su curso de formación de profesores, que dura cuatro años, reciben un certificado internacionalmente reconocido que equivale a un grado pre-universitario.

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Instruyendo a Iyengar

Durante el periodo en que Krishnamacharya les enseñaba a Devi y a Jois, brevemente también le enseño a un niño llamado B.K.S. Iyengar, quien creció para jugar, probablemente, el rol más significativo, en introducir el Ata yoga en Occidente. Es difícil imaginar como habría sido el Yoga que practicamos hoy día si la contribución de Iyengar, en especial su detallada, precisa y sistemática ejecución de cada asana, su investigación sobre las aplicaciones terapéuticas y su diferenciación por niveles, el riguroso sistema de entrenamiento que ha producido tantos profesores influyentes. También es difícil saber cuanto influencio su desarrollo posterior el entrenamiento que recibió de Krishnamacharya. Aunque intenso, el tiempo que paso junto a su maestro, fue corto: solo un año. Además de inculcar en Iyengar devoción por el Yoga, quizá, planto también las semillas que mas tarde germinarian en el yoga de Iyengar. (Algunas de las características por las cuales es conocido hoy día particularmente las modificaciones a las posturas y sus usos terapéuticos son muy similares a las que Krishnamacharya desarrollo en su trabajo de los últimos años). Posiblemente cualquier investigación profunda en el Ata yoga produce resultados similares. De cualquier modo, Iyengar siempre ha idolatradao el guru de su niñez. Todavía dice: “ Soy solo un pequeño modelo en Yoga, mi guru fue un gran hombre”. Al comienzo, el porvenir de Iyengar no era claro. Cuando Krishnamacharya lo invito a vivir en su hogar – la esposa de Krishnamacharya hermana de Iyengar –predijo que el poco flexible adolescente no tenia futuro en el yoga. De hecho, lo que cuenta Iyengar de su vida con Krishnamacharya suena como una novela de Dickens. Krishnamacharya podía ser un profesor estrictísimo. Al comienzo casi no se tomo la molestia de enseñarle a Iyengar, quien se pasaba la mayor parte del tiempo regando el jardín y haciendo todo tipo de tareas menores. El único amigo que tenia era su compañero de habitación, un niño llamado Keshavamurty, que era el favorito de Krishnamacharya. Una extraña jugada del destino hizo que un día desapareciera Keshavamurthy para nunca mas volver. Solo faltaban días para una importante demostración en el Yogashala y Krishamacharya, naturalmente, confiaba en su pupilo estrella para que demostrara los asanas. Enfrentando a esta crisis, Krishnamacharya rápidamente comenzó a entrenar a Iyengar en una serie de complicadas posturas. Iyengar practico, en forma diligente, y el día de la demostración sorprendió a Krishnamacharya con una excepcional actuación. Después de esto, Krishnamacharya comenzó la instrucción de su pupilo con renovado vigor. Iyengar progreso rápidamente y empezó también a asistir a Krishnamacharya en sus clases en el yogashala y a acompañarlo en tours. Krishnamacharya continuo sin embargo su autoritario estilo de instrucción. En una oportunidad cuando Krishnamacharya le ordeno que hiciera hanumamanasana, (apertura completa de piernas, split), Iyengar se quejo de que nunca había hecho es postura antes. ¡Hazlo! Le grito Krishnamacharya. Iyengar lo hizo desgarrándose los músculos de la corva. Su corto aprendizaje termino abruptamente. Después de una demostración de Yoga en el norte de la provincia de Karnataka, un grupo de mujeres le pidió a Krishnamacharya que les enseñara. Krishnamacharya eligió a Iyengar, su estudiante mas joven, para que impartiera esa clase. En esa época las clases eran segregadas, es decir, las mujeres estudiaban separadamente de los hombres. Iyengar impresiono a las mujeres con su forma de enseñar. Y, a pedido de ellas, Krishnamacharya designo a Iyengar como su instructor. Enseñar fue una promoción para Iyengar, pero no contribuyo mayormente a mejorar su situación. Enseñar yoga era todavía una profesión marginal. A veces, recuerda Iyengar, comía solo un plato de arroz cada tres días, sustentándose solamente con agua. Pero se entrego en cuerpo y alma al yoga. De hecho, Iyengar dice que era tal su obsesión por el yoga que, algunos vecinos y miembros de la familia creyeron que había enloquecido. Practicaba durante horas, usaba pesadas piedras para forzar sus piernas en Baddha Konasana (sentado con las plantas de los pies juntas) o bien doblándose hacia atrás sobre un rodillo compactador de cemento para mejorar su Urdhva Dhanurasana (la araña). Preocupado por su bienestar, el hermano de Iyengar arreglo su matrimonio con una joven de 16 años llamada Ramamani. Afortunadamente, Ramamani respetaba su trabajo y llego a ser una compañera muy importante en su investigación de asanas. Varios ciento de millas alejado de su guru, la unica forma que tenia Iyengar de aprender mas sobre asanas, era explorar con su propio cuerpo y analizar los efectos. Con la ayuda de Ramamani, Iyengar refino y mejoro las asanas que aprendió de Krishnamacharya. Al igual que krishnamacharya, a medida que Iyengar ganaba estudiantes, iba adaptando y modificando las posturas para satisfacer sus necesidades. Y también, al igual que Krishnamacharya, Iyengar nunca dudo cuando tuvo que innovar. En gran medida, abandono el estilo Vinyasa de su mentor. En cambio, al desarrollar cada postura, constantemente investigo la naturaleza del alineamiento interno, considerando los efectos de cada parte del cuerpo, incluso la piel. Debido a que muchos de los estudiantes que vinieron a el estaban en peores condiciones físicas que los jóvenes estudiantes de Krishnamacharya, Iyengar tuvo que aprender a desarrollar elementos especiales (props: elementos de ayuda como bloques de madera, cinturones de algodón, la pared) para ayudarles. Y , como alguno de sus estudiantes estaban enfermos, Iyengar empezó a desarrollar asanas como herramienta de curación, creando programas terapéuticos específicos. Adicionalmente, Iyengar empezó a ver el cuerpo como si fuera un templo y las asanas, como las oraciones. El énfasis de Iyengar en los asanas no siempre gusto a su maestro. Aunque en las celebraciones de los 60 años de Iyengar, Krishnamacharya elogio las aptitudes de Iyengar en la practica de asanas, le sugirió que ya era tiempo que se enfocara mas hacia la meditación. A través de las decadas de los años 30, 40 y 50, la reputación de Iyengar como maestro y como terapeuta continuo creciendo. Obtuvo estudiantes famosos y respetados, tales como el filosofo Jiddhu Krishnamurti y el violinista Yehudi Menuhin, quienes lo ayudaron a atraer estudiantes occidentales. En los años 60 el Yoga estaba formando parte de la cultura mundial, e Iyengar estaba siendo reconocido como uno de sus principales embajadores.

Sobreviviendo los años difíciles.

Aun cuando sus estudiantes prosperaban y difundían su evangelio yoguico, Krishnamacharya volvió a encontrarse con tiempos difíciles. Ya en 1947 el numero de alumnos había bajado, considerablemente, en el Yogashala. Según Jois, solo quedaban tres alumnos. El patrocinio gubernamental también se había terminado, India había obtenido su independencia los políticos que reemplazaron a la familia real de Mysore tenían poco enteres en el Yoga. Krishnamacharya lucho por mantener viva la escuela, pero en 1950 tuvo que cerrar. Un krishnamacharya de 60 años se vio en la situación de tener que empezar todo de nuevo. A diferencia de algunos de sus protegidos, Krishnamacharya no tuvo la fortuna de disfrutar de los beneficios de la creciente popularidad del Yoga. Continuo estudiando, enseñando y desarrollando su Yoga en casi total oscuridad. Iyengar estima que este periodo solitario , cambio la disposición de Krishnamacharya. Según Iyengar, Krishnamacharya podía permanecer distante bajo la protección del Maharajá de Mysore. Pero entregado a si mismo, obligado a conseguir sus propios estudiantes, tuvo mas motivación para adaptarse a la sociedad y desarrollar mayor compasión. Asi fue como, en 1950, cuando Krishnamacharya luchaba por conseguir trabajo, debió aceptar un puesto de profesor en Mysore, en el Vivekananda College de Chennai. Nuevos estudiantes aparecieron, incluyendo gente de diferentes profesiones, estratos sociales y en variadas condiciones de salud. Krishnamacharya tuvo que ingeniárselas para inventar nuevos métodos de enseñanza. Y, a medida que iban apareciendo estudiantes con menos aptitudes físicas algunos incluso con incapacidades, Krishnamacharya debió adaptar las posturas para satisfacer las necesidades de cada uno. Por ejemplo, instruía a un alumno que hiciera Paschimottanasana, (sentado con el cuerpo doblado hacia delante) con las rodillas estiradas para estirar los ligamentos de la corva, mientras que hacia hacer la misma postura a otro estudiante, pero con las rodillas dobladas. Del mismo modo, modificaba la respiración de acuerdo a las necesidades de sus alumnos, a veces reforzando el abdomen poniendo mayor énfasis en la exhalación otras, en la espalda, poniendo énfasis en la inhalación. Krishnamacharya variaba la duración, frecuencia y las secuencias en los asanas para ayudar a los estudiantes a alcanzar metas especificas de corto plazo, como recuperarse rápidamente de una enfermedad. Y , a medida que los alumnos progresaban, los ayudaba a refinar las posturas hasta conseguir la forma ideal. En su estilo particular, Krishnmacharya ayudaba a sus estudiantes a evolucionar de un Yoga que se adaptaba a sus limitaciones individuales, a un Yoga que maximizaba sus habilidades. Este enfoque, que hoy día se conoce con el nombre de Viniyoga, se convirtió en la marca registrada de la enseñanza de Krishamacharya en sus décadas finales. Krishnamacharya parecía siempre dispuesto a ampliar estas técnicas a casi cualquier estado de salud que presentara un desafió. En una oportunidad, un doctor le pidió que le ayudara con un paciente había tenido un infarto cerebral. Krishnamacharya manipulo los miembros sin vida del paciente poniéndolos en diferentes posturas, una especie de yogaterapia. Y como con muchos estudiantes de Krishnamacharya, la salud de esta persona mejoro, y también la fama de Krishnamacharya como terapeuta. Fue la reputación de terapeuta la que atraería al ultimo, y uno de sus mayores discípulos. Pero en ese tiempo, nadie -y menos Krishnamacharya – sospecharía que su hijo, T.K.V. Desikachar, llegaría a ser un famoso yogui, el que traspasaría del mundo del Yoga occidental, la linea completa de las enseñanzas de su padre, en especial la de los últimos años.

Manteniendo la llama viva.

Aunque nacido en una familia de yoguis, Desikachar nunca sintió el deseo de continuar con la tradición. De niño, se alejaba de su padre cuando este le pedía que hiciera asanas. Krishnamachatya lo agarro una vez, le ato las manos y pies en Baddha Padmasana ( postura del loto con los brazos cruzados detrás de la espalda y las manos en los pies) y allí lo dejo por media hora. Este tipo de pedagogía no motivo a Desikachar a estudiar yoga, pero seguramente la inspiración llego por otros medios. Después de obtener un titulo de ingeniero en la universidad, Desikachar vino a visitar a su familia por un corto tiempo. Iba camino a Delhi, donde le habían ofrecido un buen trabajo en una firma europea. Una mañana cuando estaba sentado en los peldaños de la entrada de la casa leyendo el periódico, vio acercarse por la estrecha calle un enorme vehículo americano que se detuvo justo en frente de la casa de Krishnamacharya. En ese preciso momento su padre salió de la casa, vistiendo solo un dhoti (tela de algodón enrollada alrededor de las caderas) y las marcas sagradas que indican una vida entera de devoción al dios Vishnu. Del asiento trasero del auto, descendió una mujer de apariencia europea, de mediana edad, gritando: “ ¡Profesor, profesor! ”. Se lanzo sobre los brazos de Krishnamacharya con un abrazo efusivo. La sangre debe habérsele ido de la cara a Desikachar al presenciar esto, y sobretodo, cuando vio que Krishnamacharya también la abrazaba. En esos días, las mujeres occidentales y los Bramines no se abrazaban especialmente no en medio de la calle, y menos tratándose de un Bramin tan observante como Krishnamacharya. Cuando se hubo ido la mujer lo único que atino a decir Desikachar fue : ¿Por qué?. Krishamacharya le explico que la señora habia estado estudiando yoga con el, y que gracias a su ayuda, la mujer por primera vez en 20 años había podido conciliar el sueño. Quizá, la reacción de Desikachar al escuchar esta revelación fue una suerte de providencia o karma, sin duda esta prueba del poder del yoga le sirvió como una curiosa epifanía que, cambiaria su vida para siempre. En un instante resolvió aprender lo que sabia de su padre. Krishnamacharya no recibió, de buen grado, este repentino interés de su hijo por el yoga. Le dijo que continuara con su carrera de ingeniero y que dejara el yoga tranquilo. Desikachar se negó a escuchar. Rechazo el trabajo en Delhi, encontró trabajo en una firma local e insistió a su padre que le diera clases. Eventualmente Krishnamacharya acepto. Pero, para asegurarse de que el interés de su hijo era genuino – o para descorazonarlo- Krishnamacharya también fijo la hora de inicio de las clases a las 3:30 de la mañana cada mañana. Desikachar acepto, pero también puso su propia condición: Nada que tenga que ver con Dios. Un ingeniero pragmático como el vio la necesidad de la religión. Krishnamacharya respeto la decisión de su hijo e iniciaron las clases con asanas y recitando los Yoga Sutras de Patanjali. Y, como la familia entera vivía en una sola habitación, no les quedo mas remedio, medio dormidos, que sumarse a las clases. Las lecciones continuarían por 28 años aunque ya no tan temprano. Durante los años que enseño a su hijo, Krihsnamacharya continuo refinando su enfoque sobre el Viniyoga, haciendo programas especiales para los enfermos, para las mujeres embarazadas, niños, y por supuesto, para aquellos en la búsqueda dela autorrealización espiritual. Llego, incluso, a dividir la practica de yoga en tres etapas, representando la juventud, la edad madura y la vejez: Primero, desarrollar fuerza muscular y flexibilidad, segundo, mantener la salud durante los años de trabajo y de sustento de la familia, y finalmente, ir mas allá de la practica física para enfocarse en Dios. Desikacachar observo que a medida que iban progresando los estudiantes, Krishamacharya no solo comenzaba a poner énfasis en l practica de asanas mas avanzadas, sino que también, en los aspectos espirituales del yoga. Desikachar se dio cuenta de que su padre sentía que cada accion era en si misma, un acto de devoción, que cada asana debía conducir hacia la calma interior. Del mismo modo, el énfasis que ponía Krishnamacharya en la respiración tenia por objeto transmitir implicaciones espirituales, conjuntamente, con beneficios fisiológicos. De acuerdo a Desikachar, Krishnamacharya describía el ciclo respiratorio como un acto de entrega: Inhala y Dios se acerca. Mantén la respiración, y Dios permanece contigo. Exhala, y tu te acercas a Dios. Mantén la exhalación, y entrégate a Dios. Durante los últimos años de su vida, Krisnamacharya introdujo los cantos vedicos en la practica de yoga, siempre ajustando el numero de versos para que coincidieran con el tiempo que los alumnos debían permanecer en las posturas. Esta técnica puede ayudar a los estudiantes a mantener enfocada la mente y los prepara para la meditación. Cuando Krishnamacharya se inclinaba hacia los aspectos espirituales del yoga, respetaba las creencias individuales. Una de sus mas antiguas estudiantes, Patricia Miller, que enseña hoy día en Washington D.C., recuerda que el dirigía las meditaciones ofreciendo alternativas. Instruía a sus alumnos que cerrara sus ojos observaran el espacio entre las cejas, y luego, decia: Piensa en Dios. Si no en Dios, en el sol. Si no en el sol, en tus padres. Explica Miller que Krishnamacharya exigía solo una condición: Que admitamos que existe un poder mas grande que nosotros mismos.

Preservando un legado.

Desikachar propaga hoy día el legado de su padre, dirigiendo el instituto Krishnamacharya Yoga Mandiram, en Chennai, India, donde se enseñan todos los diferentes enfoques que tenia Krishnamacharya sobre el yoga y sus escritos son traducidos publicados. Con el tiempo, Desikacahar abrazo toda la gama de las enseñanzas de su padre, incluyendo su veneración por Dios. Desikachar, sin embargo, comprende el escepticismo occidental y enfatiza la necesidad de despojar el yoga de sus atadura hinduistas, de manera que siga siendo un vehículo para toda la gente. La visón del mundo de Krishnamacharya estaba enraizada en la filosofía vedica, la vision del mundo occidental lo esta en la ciencia. Versado en ambas, Desikachar ve su rol como el de un traductor, llevando la antigua sabiduría de su padre a oídos modernos. El principal propósito de Desikachar y el de su hijo Kausthub, es el compartir esta antigua sabiduría con la próxima generación. Le debemos a nuestros hijos un futuro mejor, dice. Su organización mantiene clases para niños y también para los niños incapacitados. Y, además de publicar historias y guías espirituales con un sabor contemporáneo, Kusthub también esta produciendo videos para demostrar las técnicas, para enseñarle a los jóvenes, usando los métodos inspirados en el trabajo de su abuelo en Mysore. Aunque Desikachar paso casi tres décadas como alumno de Krishnamacharya, dice solo haber captado los fundamentos de las enseñazas de su padre. Tanto los intereses como la personalidad de Krishnamacharya semejan un calidoscopio, Yoga era solo una fracción de lo que el sabia. Krishnamacharya también estudio disciplinas como la filología, la astrología y también la música. En su propio laboratorio ayurvedico preparaba formulas en base a yerbas. En India sigue siendo as conocido como terapeuta que como yogui. También era conocido gourmet, horticulturista y un gran jugador de cartas. Pero el conocimiento enciclopédico que, a veces, lo hacia aparecer distante, incluso arrogante en su juventud – intelectualmente intoxicado, como suavemente lo caracteriza Iyengar- con el tiempo creo la necesidad de comunicarse mejor con la gente. Krishnamacharya se di cuenta de que una parte importante del conocimiento tradicional indio que el atesoraba estaba desaparecido, y decidió abrir su gran reserva de conocimientos a cualquiera con sano interés y suficiente disciplina. Sintió que el yoga tenia que adaptarse al mundo moderno o desaparecer. Hay un dicho indio que dice que cada tres siglos nace alguien para reenergizar una tradición. Es posible que Krishnamacharya fuera uno de esos avatares. Teniendo un gran respeto por el pasado, no dudo en experimentar e innovar. Desarrollando y refinando diferentes ángulos, hizo que el yoga fuese accesible a millones de personas. Esa difusión y facilitación del yoga a todo el mundo es su mas grande legado. Tan diversas como pueden ser las practicas nacidas del linaje de Krishnamacharya, la pasión y la fe en el yoga siguen siendo la herencia común. El mensaje tácito que proveen sus enseñanzas es que, el yoga no es una tradición estática, es un arte vivo, que respira y crece constantemente, a través de los experimentos y experiencias de cada practicante. Artículo de la Revista Yoga Journal – Autor Fernando Pagés Ruiz. (traducido por Fernando Maureira)

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Manual práctico de yoga de Carlos Miguel Pérez

Me encantan los libros, los libros de yoga y aún más los muy buenos libros de yoga!! Pienso que la práctica personal es muy importante pero el apoyo teórico también es muy necesario. Os quiero presentar un libro de gran valor, tanto teórico como práctico, escrito por mi Maestro, yogacharya Carlos Miguel Pérez.

En su libro él trata los orígenes de yoga, diferentes conceptos y técnicas de hatha yoga. El libro permite profundizar en su conocimiento a los profesores y practicantes de cualquier nivel, está lleno de información útil y práctica, que servirá como apoyo en el camino del aprendizaje, autoconocimiento y en la investigación de los orígenes de la disciplina yógica.

El libro incuye más de 170 fotos de posturas, ilustraciones gráficas de los aspectos filosoficos, un capitulo dedicado a la alimentación (aparte de otros muchos capítulos), acceso a las clases interactivas y aporta el conocimiento necesario para realizar sus proprias sesiones de yoga, ya sea la practicar en casa, durante el viaje o las vacaciones. La verdad es que me impresionó  y alegro ver un libro como este entre las últimas ediciones  acerca del yoga en España y Europa. Es uno de los libros que aconsejo realmente tener en la biblioteca de todos los interesados en conocer el yoga más profundamente, y por supuesto en la biblioteca de cada maestro.

Como siempre, Carlos Miguel es muy preciso y exacto en sus definiciones, cada frase del libro está muy repleta y contiene mucha información. Todos los temas están tratadas desde más de 50 años de experiencia enseñando de yoga; con un conocimiento único, elaborado y profundo. Totalmente recomendado!! Y la buena noticia es que ahora se puede obtener el libro en Cáceres en nuestras instalaciones y directamente con su autor siguiendo este enlace: http://yoga-vasudeva.org/libro-manual-de-yoga/ .

 

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Libros de ashtanga yoga

¡Buenos días!

Llevo mucho tiempo pensando crear un artículo dedicado a las lecturas y materiales adicionales sobre el Ashtanga Yoga. Estoy segura que aparte de practicar yoga o cualquier otra disciplina, viene bien tener una base teórica que ayuda a enriquecer la parte práctica. Y aquí intento compartir algunos libros sobre el tema, esperando que os ayuden a orientaros mejor en este mundo de yoga tan rico y tan bonito!

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Están l@s afortunad@s que tienen un maestro de yoga al lado de su casa y pueden practicar allí diariamente, aprovecharse de todo el conocimiento y la experiencia de su maestro, ir a todos los talleres de los profesores invitados que vienen a enseñar a este centro, etc…Pero hay mucha gente que vive en lugares donde no se practica Ashtanga yoga o ni si quiera yoga como tal, o no tienen la posibilidad de acudir a las clases por sus horarios laborales y compromisos con la familia, pero tienen muchas ganas de practicar, estudiar y profundizar en su conocimiento. Y un buen libro, o mejor, varios buenos libros, pueden servir de guía a la gente en estas circunstancias!  Estoy convencida que sí que se puede practicar igual de bien por su cuenta y de vez en cuando saliendo a los talleres y workshops de los maestros o recibiendo clases durante los viajes a los lugares donde haya un centro de Ashtanga.

Aunque tenga un maestro, un libro puede ser un gran fuente de inspiración y de aprendizaje! Así que aprovecho esta posibilidad para compartir las lecturas recomendadas sobre  Ashtanga Yoga en la tradición de Sri Pattabhi Jois. Empezaremos directamente con el libro sobre las bases – Yoga Mala de Pattabhi Jois, donde él describe el sistema del Ashtanga yoga, sus principios, los ocho pasos de yoga, y guía por los Saludos al Sol y todas las posturas de la primera secuencia. Este libro ahora lo hay en castellano también!

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El otro libro que veis en la foto al lado de Yoga Mala es una recopilación de entrevistas de los hijos y discípulos cercanos de Pattabhi Jois. Ese libro permite ver la evolución del sistema, como se expandía por el mundo a través de los practicantes tan dedicados y con una gran dedicación de Guruji (Pattabhi Jois). Es muy inspirador, y lo recomiendo con todo mi corazón a cada practicante!!

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El libro de Sharath Jois, el nieto del Guruji, nos guía por la Primera Serie, indicando todas las respiraciones, cantidad de vinyasas, tipo de drishtis (puntos de fijar la mirada). No hay nada de explicación de las posturas, son solamente las fotos con la indicación de como entrar, cuantas respiraciones mantener la postura y como salir. Sirve muy bien para la práctica individual, y está recomendado a cada practicante de este método.

Pasamos a los libros de los discípulos de Pattabhi Jois:

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Este libro, Manual Práctico de Ashtaga Yoga de David Swenson, quizá es uno de libros más populares entre l@s practicantes!! Las explicaciones son muy precisas y muy prácticas, y lo importante para cada principiante es que David propone diferentes variaciones de cada postura, mostrando que el método es realmente asequible para todos, independientemente de su edad, su preparación física, su experiencia previa en el yoga. Él también propone “las secuencias” cortas de 20 minutos y media hora, de 45 minutos, que resultan muy a gusto de gente muy ocupadas y que no saben como adaptar su secuencia entera de una hora y media al poco tiempo que disponen. Y también las secuencias cortas son muy adecuadas a las personas principiantes o que tienen alguna lesión…Además el formato espiral del libro lo hace bastante cómodo a la hora de practicar. El libro contiene la explicación detallada de la Primera Serie y “el mapa” de la Segunda Serie.

A continuación trataremos la obra de Matthew Sweney – Ashtanga yoga tal y como es .

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Este libro es uno de los más importantes en la biblioteca de todo practicante. Contiene una parte importante sobre  la historia de yoga, filosofía, explicación sobre los días de luna, práctica para las mujeres, trata aspectos de los chakras, los vayús (aires), las doshas, los nadis y kundalini; y en la parte de postura trata las series – Primaria, Intermedia, Avanzada A y Avanzada B, con mucha atención en Vinyasa. Bueno, es uno de los mejores y más completos libros que uno puede encontrar, un tesoro tanto para l@s practicantes como para l@s maestr@s. Altamente recomendado!

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Petri Raisanen es un maestro finlandés que tiene muchísima experiencia en el mundo de Ashtanga yoga y comparte su experiencia en sus dos libros – cada uno dedicado a una serie – Primera y Intermedia (Segunda serie). El primer libro fue escrito con la supervisión precisa del Guruji, con lo cual es una fuente de información muy segura. Petri trata tanto la filosofía como el aspecto práctico, fijándose muy detalladamente en cada movimiento acompañado por la respiración – “vinyasa”, el número de vinyasas, los drishtis, las variaciones. Estos libros son una preciosidad y los recomiendo a cada practicante y cada profesor!! Petri está conocido por sus ajustes muy suaves y profundos, por su enfoque terapéutico, por la unión verdadera de los aspectos internos y externos de la práctica. Lo del idioma, ahora mismo en el castellano está disponible solamente el primer libro de la Primera Serie.

El otro practicante que igual a Petri Raisanen se dedica toda su vida al yoga, trabajando en la unión con su mujer, es Gregor Maehle, de Australia.

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Gregor, aparte de editar dos libros super completos y practicamente perfectos, de Primera y Segunda Series, también ha realizado un enfoque muy profundo en Pranayama y Meditación. Por desgracia, de momento no hay traducción de sus libros al castellano, lo que los hace inalcanzable para mucha gente en España. Pero espero que los editarán en breve, ya que de verdad son de precio del oro por la información, la seriedad y la dedicación con que están hechos!! Cada libros contiene una parte enorme de la filosofía, de la mitología que está detrás de cada postura, y muy importante – la parte de la anatomía!! Este libro lo recomiendo a cada profesor tanto de ashtanga yoga como de otros estilos de yoga, y a cada practicante ya más avanzado o un principiante que tiene el interés de conocer el mundo de ashtanga más profundamente!! El libro de la Primary Secuence contiene también los Yoga Sutras de Patanjali con los comentarios de mismo Gregor Maehle. Como se dice en inglés, es “un must” absoluto en la biblioteca de cada ashtangui!

Seguimos con los libros de Kino MacGregor, la primera mujer occidental a quien Pattabhi Jois otorgó a enseñar dos secuencias de ashtanga yoga! Pareja de Tim Miller, otro yogui muy famoso y muy humilde, ella tiene muchos vídeos y unos cuantos libros que yo también considero de valor alto y los recomiendo en vuestra biblioteca!

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Kino siempre da muchísimas explicaciones en cada postura y cada secuencia, propone muchas pautas como trabajar con las propias limitaciones y bloqueos, como superar a si mismo día tras día! Y por cierto, la edición de la Primera Serie en castellano está preciosa!! En su libro que podéis ver abajo, del programa de 30 días, cada practicante puede encontrar una fuente de la inspiración para cada día; se puede seguir el programa o tratar cada capítulo aparte. Sirve como un buen complemento para la práctica, y viene muy bien en los momentos de atascarse, de bajón respeto a la práctica personal (que vamos a decir – el yoga es como la vida, no siempre estamos de fiesta, y a veces tenemos nuestros momentos más tristes). Está muy bien para salir de las secuencias fijas, de romper un poco la rutina yóguica, de encontrar otra visión de las cosas comunes y lo importante –  mucha inspiración!

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El otro libro que incluyo en este artículo es del hijo de Pattabhi Jois – Manju!! He estudiado con Manju y ese libro es como si fuera estar presente en su curso cuando al leerlo escuchas su voz. No se trata de las secuencias sino de la adaptación de la práctica de Ashtanga yoga con el enfoque terapéutico. Manju lleva practicando yoga desde muy pequeño, luego llevaba años y años asistiendo a su padre en el tratamiento de la gente a través del yoga, hacía las demostraciones por toda India para mostrar que es yoga, y luego al irse a los Estados Unidos se quedó allí y lleva enseñando durante toda su vida. El conocimiento que tiene es increíble, y sus cursos y ese libro, por supuesto, vienen muy bien para toda la gente que piensa que ashtanga es solo para los atletas y para la gente en muy buena forma física,  – Manju muestra como nadie que Ashtanga es para todo el mundo, y hay que adaptar el yoga a cada condición de la salud, y así llegar a curare a través del yoga. El valor de ese libro, aparte del enfoque terapéutico, es la parte del Chanting – canto de los textos védicos, el aspecto a que Manju siempre presta mucha atención. El libro es pequeñito, pero lo recomiendo tener en la biblioteca de cada practicante dedicado o profesor de ese método!

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El libro de Yoga Sadhana for Mothers es una preciosidad y un tesoro para todas las mujeres practicantes que están pasando por esta temporada del embarazo y acaban de tener un/a bebé y quieren volver a la práctica! Allí se puede leer Saraswathi, la hija de Guruji, y Sharmila, la nieta, hablando de como debe de ser la práctica durante estos meses tan bonitos! Hay fotos y explicaciones de como adaptar las posturas de la primera serie, que posturas eliminar, pautas de como organizar su práctica. Y lo más valioso son las entrevistas con las yoguinis ashtanguis que nos cuentan de su experiencia de yoga durante el embarazo y después. Aparte de esto también se presta bastante atención a como ha sido la concepción con la práctica de yoga, ya que por mi experiencia como la profesora, es una cuestión bastante actual, con la que unas cuantas mujeres acuden al yoga para facilitar quedarse embarazadas. Pues este libro es totalmente recomendado a l@s profesores de yoga y a las practicantes!! Lo único es que de momento lo hay solo en inglés…

Y para terminar, volveremos a la base de la base – el gran Krishnamacharya!!

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Tirumalai Krishnamacharya ha sido el Guru de Pattabhi Jois, de BKS Iyengar, de A.G.Mohan, de su hijo Kausthub Desikachar, de Indra Devi…Gracias a las enseñanzas de este Maestro, del enorme conocimiento que tenía en muchas areas, de su dedicación a la enseñanza hasta sus cien años!!!, nosotros ahora tenemos el yoga. Krishnamacharya ha escrito varios libros sobre el yoga, no todos están traducidos a inglés, y el mismo Yoga Mala no está terminado, ya que se dispone solo la parte uno. Pero es lo que hay, y vamos a estudiar lo que tenemos, que para empezar sería el Yoga Mala, donde el Maestro describe las bases de ashtanga yoga tal y como lo conocemos ahora, con la filosofía y los aspectos internos del yoga.

Y el otro libro que recomiendo está escrito por su discípulo A.G.Mohan, que estudió con él durante 18 años. El libro da mucha luz a las enseñanzas de Krishnamacharya, que sinceramente al leerlo parece que a veces estás presente en la aula con él por delante.

¡Buena lectura!

El texto y las fotos: Vika Gurskaya  https://www.facebook.com/Yogasinlimites/ https://www.facebook.com/vika.gurskaya

 

 

 

 

Madrid Yoga Day 2018

Ya puedes inscribirte (sólo 80 plazas) a MADRID YOGA DAY 2018. Info en el 697.177.118 o puedes hacer tu inscripción on-line consultando el programa completo pinchando en el siguente enlace  http://www.madridyogacongress.com/

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Que estudiamos en nuestras clases

Contenidos de la formación yogica en nuestras clases diarias 

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Asana – estudiaremos las posturas – de pie, de rodillas, sentadas, tumbadas boca abajo  boca arriba, invertidas; trabajaremos estiramientos laterales, inclinaciones hacía delante y hacía atrás, extensiones de la columna, torsiones, inversiones. Siempre empezaremos con la postura básica correcta con el fin de prevenir las lesiones y aprender a vivir sin las tensiones innecesarias. Aprenderemos el significada y los beneficios de cada postura que trataremos, como entrar y salir de forma correcta y sana de cada postura, como adaptarla a nuestras necesidades, al embarazo, lesiones etc, y como evitar las lesiones para lograr la practica saludable y con el máximo rendimiento. Aprenderemos las compensaciones (contra posturas) para cada postura, las enlazaremos en las secuencias cortas y más largas, para poder practicarlas en casa e ir aumentando este conocimiento cada vez más en las clases. Trabajaremos tanto individualmente como en parejas lo que nos facilitará el mejor aprendizaje de las posturas, nos hará ver que cada cuerpo es muy diferente y de esta mañera nos hará aceptar nuestro cuerpo.

Cada postura y cada secuencia se estudia a diferentes niveles, según la experiencia de cada persona, por esta razón tenemos división de grupos y niveles, para que cada uno y cada una pueda aprovechar sus sesiones de yoga del todo, sacar el beneficio en cada clase sin importancia del tiempo que lleva practicando – que sea un día o trenta años!! En las clases más dinámicas tendremos menos explicación de cada postura e iremos entrelazando las posturas en una secuencia larga, creando así una clase fluida, exigente y muy meditativa en mismo tiempo.

En las clases con las chicas embarazadas haremos las posturas y ejercicios respiratorios que están destinadas específicamente para el embarazo.

Alineación y los ajustes – dedicaremos unas cuantas clases al análisis de alineación de las posturas principales, principios anatómicos en el trabajo correcto en las posturas, y aprenderemos los ajustes manuales en estas posturas en parejas.

Pranayama – haremos mucho enfoque en la respiración correcta desde la primera sesión de yoga. Estudiaremos la respiración completa, los ejercicios respiratorios que nos prepararán al práctica de pranayama, técnicas para mejorar nuestra respiración y lograr la respiración profunda. Durante las clases respiraremos con la respiración completa y con ujjayi, respiración sonora. Practicaremos Sama Vritti pranayama, Nadi Sodhana pranayama, Anuloma Viloma, Bhastrika

Kriya – ejercicios de purificación. Aprenderemos Nauli y Kapalabhati, y las practicaremos. También se aprenderán más técnicas de purificación física y energética.

Mantra – aprenderemos varias mantras, empezando con el mantra Universal OM la que recitaremos en cada sesión. Estudiaremos el significado de mantras, su uso y aplicación, pautas para su práctica. Recitaremos las mantras y también las cantaremos con el armonio en forma de kirtan.

Meditación – estudiaremos las técnicas básicas para la meditación. Se explicarán las técnicas para la meditación regular, las pautas, trataremos los obstáculos en ese camino y como superarlos. Se harán las meditaciones guiadas.

Aparte de la postura y técnicas psico-físicas, trataremos los temas de la filosofía de yoga, los textos antiguos como el Yoga Sutras de Patanjali y Hatha Yoga Pradipika (y otros también); hablaremos sobre alimentación durante la práctica de yoga, las pautas para la salud, trataremos los temas relacionados con el Ayurveda – el uso de los aceites, combinación de los alimentos, rutina diaria,  – todo para la vida sana y feliz.

Relajación – técnicas de relajación consciente forman parte de cada sesión de yoga o meditación o canto de mantras que hacemos. También usaremos mucho el sonido y la vibración sonora de los cuencos tibetanos, que tienen el efectos saneado para todos los órganos y sistemas de nuestro cuerpo, relajan la mente y nos llevan al estado de armonía y conexión con nosotros mismos.

Quién imparte las clases:

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Licenciada en traducción e enseñanza de idiomas, decide cambiar el rumbo de su vida en 2006 y dedicarse plenamente a enseñanza de Yoga la que ya llevaba practicando desde 2001. Impartió clases regulares de yoga en distintos Centros Culturales de Madrid durante dos años y medio, y después se trasladó a Cáceres donde pude formar su escuela y seguir con la investigación y exploración del mundo de yoga a la vez transmitiendo la enseñanza a la gente. Participa como ponente en diferentes eventos de yoga a nivel nacional e internacional (Portugal), tales como el Congreso de Yoga de Madrid, Festival de Bal-Folk (Lisboa), el Dia de Salud en Cáceres y eventos locales de Extremadura.

Formación: Curso de Profesores de Hatha Yoga de 500 horas con Carlos Miguel Perez, en su centro Vasudeva (Madrid); estudiante de KPJAIY de Mysore (India); entre sus Maestros son Saraswathi Rangaswami astanga (ashtanga, chanting; India), Manju Pattabji Jois (ashtanga; chanting; India), Surinder Singh (hatha; India), Tomás Zorzo (ashtanga; España), David Williams (ashtanga; EEUU), David Swenson (ashtanga; EEUU), Mark Robberds (ashtanga; Australia), Peter Sanson (ashtanga; Nueva Zelanda), Angela Farmer (hatha yoga; Inglaterra), BNS Iyengar (mudra; India), Radha Rajani (mantra y voz; Italia), Lakshmish Bhat (chanting, sánscrit, filosofía; India)…

En sus clases Vika trabaja mucho con la unión de la practica de asana, la expresión corporal y las técnicas mentales y respiratorias, y el sonido de mantras, con el fin de crear un ambiente de aprendizaje y descubrimiento de la propia naturaleza. Se enfoca sobretodo en la apertura interior, eliminación de los bloqueos físicos y emocionales, confianza en si mismo y aceptación de su propia naturaleza.

 

 

Horarios febrero 2018

Buenos días!!

La mejor forma para calentarse tanto por dentro como por fuera en este invierno tan frío, es hacer el yoga!! Os propongo echar un vistazo a nuestros horarios y nuestra oferta de las clases, esperando que encontréis algo que sea a vuestro gusto y nos veremos en clases!!

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Lunes y Miércoles:

18.45 – 19.45 Hatha YOGA, nivel principiante e intermedio – 2 plazas

20.00-21.00 Hatha (dinámico), Vinyasa YOGA , nivel intermedio – 1 plaza

21.15-22.15 YOGA Dinámico, Vinyasa , principiante/intermedio – 2 plazas el lunes y 3 plazas el miércoles

Martes y Jueves:

08.00 – 09.30 – Ashtanga Vinyasa Yoga, estilo Mysore, todos los niveles – Hay plazas

18.45 – 19.45 Hatha Yoga, principiantes, yoga suave – Hay una plaza los jueves

20.00 – 21.00 YOGA Dinámico, nivel intermedio, elementos de Ashtanga Vinyasa – Grupo completo

21.15-22.15 Hatha Yoga y Pranayama, yoga suave para todos los niveles, embarazadas – Hay 2 plazas los martes y 3 plazas los jueves

Miércoles y Viernes:

08.30 – 09.30 Hatha Yoga, nivel principiante e intermedio – 4 plazas

Viernes

18.30-19.30 Hatha Yoga y Pranayama – hay plazas

19.30-21.00 Ashtanga Yoga, todos los niveles – hay plazas

Sábado:

09.30-11.30 Ashtanga Yoga, clase de ajustes y clase guiada – Empezamos en marzo 2018!

Aparte de las clases grupales, proponemos las sesiones individualizadas para una persona, parejas, familias. Trabajamos según el objetivo del practicante, tratamos problemas de la depresión, ansiedad, práctica con lesiones, yoga durante el embarazo, y también este servicio se ofrece para la gente muy ocupada que no pueden ir en horario de clases grupales y necesitan las sesiones esporádicas que se adapten a su ritmo. Cada clase se plantea individualmente, con el seguimiento personal.

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¡Vuelta de la India!

Namaste!

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Ya estoy de vuelta tras dos meses en la India en el corazón de ashtanga yoga, Mysore. El tiempo ha pasado volando ya que su intensidad a veces estaba casi llegando a sus marcas más altas, que el tiempo parecía moverse por delante de mis propios ojos. Sin embargo, como siempre en India, se podía disfrutar de cada momento, aprovechar cada olor y cada color que te rodean por todos los lados, sentarse a ratos a leer y tomar un “ginger-lemon-very-little-honey-for-me-please” o charlar con una amiga mientras se tomaba un masala-chai o un riquísimo coco.

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Los días empezaban sobre las 04.30 de la mañana para las clases guiadas (led-classes) o a las 05.00 en caso de las clases Mysore, pero en diciembre mi tiempo era más tarde y pude dormir un ratito muy agradable más! Así que ya a las 07.00 de la mañana yo salía de la clase y tenía todo el día por delante para aprender más, para disfrutar de mis lecturas, de mis clases de chanting (canto de textos vedicos en sánscrito), clases del mismo sánscrito y filosofía de los Upanishads, disfrutar de mis paseos al lago mágico con los cocodrilos y muchísimas otras especies de los aves y animales, ver la preciosa puesta del sol, volver a casa andando por los barrios típicos hindús (eso sí, a veces tenía que quedarme más en el lago ya de noche al quedarme encerrada allí y buscando la salida ))) ), ver la vida de la gente real – la vida tan llena de vida!!, cenar algo ligero y rico o solamente tomar un té…Y el próximo día fluía igual pero cada vez más rápido y con más intensidad…

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Seguramente la información que recibes en lugares tan poderosos va a ir decodificándose y abriéndose con el tiempo. Ahora es el momento de dejar que la experiencia se asiente y se asimile – experiencia de practicar en presencia de la Maestra, experiencia de lanzarse a algo nuevo como el sánscrito y Mudra y alguna cosilla más, aparte del echo de ir a vivir sola dos meses al otro país, experiencias emocionales de amistades y aficiones, tratos con la propia salud que han llevado al cambio de look y la necesidad de prestar atención a los temas que ignoraba hasta hace poco, experiencias de reconocer a si misma y ver a si misma…

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Ahora toca reintegrar la nueva yo dentro de la vida cotidiana, y seguro que va a ser muy rico y muy aventuroso!! Así que tengo muchísimas ganas de continuar con nuestras clases, de compartir todo lo que he traído dentro de mi, de ayudar a cada uno y cada una de vosotr@s que entraréis en mi espacio a encontrar vuestro camino en yoga y ayudaros abrirse a este camino tan precioso, a ratos tan complicado, pero tan enriquecedor que verdaderamente merece la pena pisarlo, atravesarlo y seguirlo!

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Nos vemos en la esterilla o bien tomando un té sea donde sea ))

Namaste

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