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Yoga Makaranda de Krishnamacharya

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Krishnamacharya Primary poster Black and White

El Yoga Makaranda fue el primer libro de Sri  T.  Krishnamacharya (Guru de Sri K.  Pattabhi Jois)  escrito en 1932. Se cree que Krishnamacharya escribió este libro en  menos de una semana (algunos dicen que lo escribió en 4 días) y fue publicado por primera vez en lenguaje Kanada en 1934, siendo posteriormente traducido al tamil.

Sobre los orígenes de este texto, se sabe que Krishnamacharya después de su vuelta de los Himalayas, luego de pasar un periodo de siete años de instrucción con su Guru Rama Mohan Brahmachari, pasó algún tiempo en Varanasi. Curiosamente en esa fecha, cumplía sesenta años la madre del Maharaja de Mysore: Krishna Raja Wadiyar IV, residenciada en Varanasi, lo que llevó al Maharaja a esa ciudad donde se encontraría con Krishnamacharya. Entre los dos hombres surgió una gran amistad. Krishna Raja Wadiyar se convirtió en un importante alumno y benefactor de Krishnamacharya. De esta manera, Krishnamacharya empezó pronto a enseñar en el  templo Vishnu en Mysore junto al palacio Jaganmohan en el centro de la ciudad. Por pedido del Maharaja escribió algunos libros, siendo el primero de ellos el Yoga Makaranda, también escribió en ese período el Yoganjali y Yogasanalu. Krishnamacharya no era solamente el maestro de yoga del Maharaja sino también su amigo y consejero en asuntos políticos.

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Según se sabe, este texto no se volvió a editar posteriormente. Hasta hace quizá un año, era prácticamente imposible conseguir una copia, muchos buscadores decían que la única copia disponible  se encontraba en Biblioteca del Palacio del Maharaja en Mysore. Hubo muchas polémicas sobre como conseguir un ejemplar de este texto.

Felizmente, el Yoga Makaranda fue liberado de forma gratuita al mundo por Lakshmi & Nandini Ranganathan y montado por primera vez en el blog de Grimmly07 en abril del 2011. Este Texto es considerado para muchos el Santo Grial, el “origen” del sistema vinyasa, por ser el primer texto escrito disponible (y accesible) sobre vinyasa krama (Siendo el paradero del Yoga Korunta desconocido, ya que el texto supuestamente fue destruido). No sólo es de gran importancia para los practicantes del Sistema Ashtanga Vinyasa, sino  también es fundamental para los practicantes de la mayoría de los estilos de yoga actual sucesores del Sistema Vinyasa Krama original. Al leerlo se puede observar la clara influencia que dejo este libro sobre nuestro amado Guruji, reflejándose posteriormente en su obra: Yoga Mala, el cual es sin duda el texto más importante para los practicantes de Ashtanga vinyasa Yoga.

A continuación les anexo una copia PDF de este maravilloso texto:

http://sadhakyoga.com/wp-content/uploads/2016/07/makaranda.pdf

3.Tiryangamukha Dakshinapada Pascimottanasana poster

 

Hatha yoga Pradipika Parte 2 Pranayama

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HATHA YOGA PRADIPIKA – Svatmarama – part 2
CAPÍTULO SEGUNDO – PRANAYAMA

saddhu
SadhuNecesidad del prânâyâma.
2.1. El yogui que realiza perfectamente sus âsana, se alimenta con moderación y controla sus sentidos, debe ahora practicar prânâyâma siguiendo las instrucciones de su guru.

2.2. Mientras la respiración (prâna) sea irregular, la mente permanecerá inestable; cuando la respiración se calme la mente permanecerá inmóvil y el yogui logrará estabilidad.
Por consiguiente, se ha de controlar la respiración (con la práctica del prânâyâma).

2.3. Hay vida mientras haya respiración (prâna). Si la respiración (prâna) cesa, el cuerpo muere. Por consiguiente, hay que practicar prânâyâma.

Necesidad de purificar los nâdi.

2.4. Mientras los nâdi (ida y pingala) permanezcan con impurezas, prâna no podrá entrar en sushumna. De esta forma el yogui no conseguirá el estado de unmani-âvasthâ y no tendrá exito.

2.5. Solo cuando se hayan purificado todos los nâdi que están todavía impuros, el yogui podrá practicar prânâyâma con éxito.

2.6. Por tanto, se ha de practicar prânâyâma diariamente, con un estado mental en que predomine sattva, hasta que sushumna quede libre de impurezas.

Nâdisodhanaprânâyâma
2.7. En la postura padmâsana, el yogui debe inspirar (puraka) a través de la ventana nasal izquierda (candra, ida) y, tras contener la respiración (kumbhaka) tanto como sea posible, ha de espirar (rechaka) por la ventana nasal derecha (sûrya, pingala).

2.8. A continuación se debe inspirar por pingala, practicar kumbhaka como antes, y espirar por ida.

2.9. Después de rechaka se debe efectuar (siempre) puraka por la misma ventana nasal; kumbhaka debe mantenerse el máximo posible (hasta que el cuerpo empieza a transpirar o se pone a temblar); (después de kumbhaka) se ha de espirar lentamente (si se hace rápidamente se reduce la energía del cuerpo).

2.10. Si se inspira prâna a través de ida, se debe espirar a través de pingala; a continuación,. se inspira (nuevo prâna) por pingala y se espira por ida, siempre después de haber contenido la respiración (kumbhaka) el máximo tiempo posible. El yogui que se perfeccione con la práctica de yama y practique esta respiración alternada (nâdi-sodhana) purificará todos sus nâdi en tres meses.

Fases del prânâyâma.
2.11. Se ha de practicar prânâyâma cuatro veces al dia: a primera hora de la mañana, a mediodia, por la tarde y a medianoche, progresando de forma gradual hasta que se puedan efectuar ochenta kumbhaka (en cada sesión).

2.12. En la primera fase hay transpiración, en la segunda hay temblores y en la fase superior el prâna llega al lugar mas excelso (brahmarandhra); de esta forma ha de practicarse el prânâyâma.

2.13. Si hay transpiración, debe aplicarse un masaje (para reabsorberla); de esta forma, el cuerpo se vuelve ligero y fuerte.

2.14. Al comienzo de la práctica (de prânâyâma) el yogui ha de tomar alimentos mezclados con leche y ghê; cuando la práctica avanza estas restricciones son ya innecesarias.

Práctica correcta.
2.15. El prâna ha de controlarse gradualmente, igual que se doman los leones, los elefantes y los tigres (poco a poco, con paciencia y energía), pues de lo contrario el practicante podría morir.

2.16. La práctica correcta de prânâyâma libera de todas las enfermedades, pero una práctica incorrecta puede producirlas.

2.17. Una práctica incorrecta (de prânâyâma) puede ocasionar molestias en ojos, nariz y oídos, dolores de cabeza, hipo, asma y otras dolencias (pulmonares)

2.18. Para tener éxito (siddhi) hay que inspirar y espirar con lentitud, procediendo también de forma gradual con kumbhaka.

Efectos.
2.19. Cuando los nâdi están purificados, el cuerpo adelgaza y brilla de forma natural.

2.20. Entonces, el yogui es capaz de retener la respiración a voluntad, se activa el fuego gástrico, el nada (sonido interior) se hace audible y la salud es perfecta.

Purificaciones.
2.21. Shatkarma debe constituir la primera práctica para las personas flemáticas y de constitución débil. En otro caso (con vata, pitta y kapha equilibrados), no resulta necesario.

2.22. Shatkarma se compone de dhauti, vasti, neti, trataka, nauli y kapalabhati.

2.23. Estas seis prácticas purifican el cuerpo y han de mantenerse cuidadosamente en secreto puesto que producen resultados maravillosos y, en consecuencia, son muy apreciadas por los grandes yoguis.

Purificación del tracto digestivo.
2.24. Dhauti: se traga lentamente una tira de tela humedecida, de cuatro pulgadas de ancho y quince palmos de largo, siguiendo las instrucciones del guru, y se saca a continuación

2.25. Dhauti resulta efectiva contra el asma, las enfermedades bronquiales, pliha, la lepra y muchas otras enfermedades debidas a un desequilibrio de kapha.

Purificación del recto.
2.26. Vasti: en utkatâsana (sentado en cuclillas, con los pies juntos y las nalgas sobre los talones) y sumergido en agua hasta el ombligo, se introduce en el recto un tubo delgado de bambú y se contrae el esfinter anal (para aspirar el agua, agitarla dentro y, finalmente, echarla fuera).

2.27. La práctica de vasti es eficaz contra gulma, pliha, udara y todos los desórdenes provenientes de un exceso de vata, pitta y kapha.

2. 28. La práctica correcta de vasti, purifica los dhatu (elementos corporales: quilo, sangre, carne, grasa, hueso, médula y semen), los indriya y la mente (antahkarana); deja el cuerpo brillante y aumenta el poder digestivo, eliminando todos los desórdenes fisiológicos.

Purificación de los senos nasales.
2.29. Neti : se introduce un fino cordón, de un palmo de largo, por una de las ventanas nasales y se saca por la boca.

2.30. Despeja la zona craneal y agudiza la visión; elimina con rapidez todas las molestias que surjan por encima de los hombros.

Purificación de los ojos.
2.31. Trataka: se mira fijamente y sin parpadear un objeto pequeño, hasta que surgen lágrimas. Los maestros llaman trataka a esta práctica.

2.32. Elimina la pereza y todas las enfermedades oculares; debe mantenerse cuidadosamente en secreto, como una caja de joyas.

Purificación del abdomen.
2.33. Nauli: inclinar la zona de los hombros hacia delante apoyando con firmeza las palmas de las manos en el suelo; hacer girar el vientre hacia la izquierda y hacia la derecha, como un remolino en un río. Los siddha llaman a esto nauli.

2.34 Esta excelente práctica del hathayoga elimina la pesadez del fuego gástrico, estimula la digestión, deja una sensación agradable y elimina todos los males y desajustes de los humores.

Purificación de los pulmones y senos craneales.
2.35. Kapalabhati: efectuar rechaka y puraka rápidamente, como el fuelle de un herrero, se denomina kapalabhati y elimina todos los males atribuibles a kapha.

2.36. Estas seis prácticas eliminan la obesidad, los transtornos de la flema y las impurezas; si se ejecuta prânâyâma a continuación, se logra el éxito sin esfuerzo.

Purificación de todos los nâdi.
2.37. Algunos maestros opinan que los nâdi pueden ser purificados solo con la práctica del prânâyâma y que los shatkarma son innecesarios.

2.38. Gajakarani: con ayuda de mûlabandha hacer subir apana hacia la garganta y vomitar lo que haya en el estómago; con la práctica gradual de esta técnica del hathayoga se pueden controlar todos los nâdi.

Conclusiones.
2.39. Todos los dioses, incluido brahman, se han dedicado a la práctica del prânâyâma, librándose así del miedo a la muerte; por tanto, es conveniente practicar el control respiratorio.

2.40. Mientras prâna esté controlado, la mente sosegada y estable y la mirada fija entre las cejas, no debería temerse a la muerte.

2.41. Una vez purificados los nâdi con la práctica regular de prânâyâma, prâna atraviesa la entrada de sushumna y penetra fácilmente.

2.42. Cuando prâna fluye a través de sushumna, la mente se estabiliza; esta fijación de la mente se llama unmaniâvasthâ.

2.43. A fin de lograr tal estado, los yoguis expertos practican diferentes kumbhaka, obteniendo así maravillosos resultados (siddhi).

Técnicas de respiración.
2.44. Hay ocho kumbhaka: sûryabhedana, ujjayi, sitkari, sitali, bhastrika, bhramari, murcha y plavini.

Llaves durante la respiración.
2.45. Al final de puraka se debe practicar jalandharabandha; y al final de kumbhaka y principio de rechaka se debe efectuar uddiyanabandha.

2.46.Pracicando jalandharabandha, mûlabandha y uddiyanabandha al mismo tiempo (durante la espiración), prâna fluye por sushumna.

2.47. Impulsando apana hacia arriba (con mûlabandha) y haciendo bajar prâna desde la garganta (con jalandharabandha), el yogui se libera de la vejez y se convierte en un joven de dieciséis años.

Respiración solar.
2.48. Sûryabhedana: el yogui ha de sentarse en una âsana adecuada, en un asiento confortable, e inspirar lentamente por pingala (la fosa nasal derecha).

2.49. A continuación debe practicar kumbhaka hasta que sienta el prâna penetrar en todo su cuerpo, desde la punta de los cabellos hasta las uñas de los dedos de los pies; entonces ha de espirar lentamente a través de ida (la fosa nasal izquierda).

2.50. Esta excelente sûryabhedana (kumbhaka) ha de practicarse una y otra vez, pues despeja el cerebro (lóbulo frontal y senos), combate los parásitos intestinales y cura los males causados por exceso de vata.

Respiración victoriosa.

2.51. Ujjayi: con la boca cerrada, inspirar lentamente por ambas fosas nasales de tal forma que el aire produzca un ruido (sordo) al pasar por la garganta hacia los pulmones.

2.52. Practicar kumbhaka como antes y espirar por ida (la fosa nasal izquierda); con esta técnica se eliminan los problemas de flema en la garganta y se incrementa la capacidad digestiva del cuerpo.

2.53. También cura la hidropesía y los desórdenes en los nâdi y en los dhatu; este kumbhaka se puede practicar de pie, tanto inmóvil como caminando.

Respiración enfriadora.
2.54. Sitkari: inspirar por la boca produciendo un sonido sibilante, al mantener la lengua entre los dientes, y espirar a continuación por la nariz; la práctica continuada de ésta técnica vuelve al yogui hermoso como el dios del amor (Kamadeva).

2.55. Entonces, se vuelve muy atractivo para las yoguini, controla sus acciones, no siente hambre, ni sed y no se ve afectado por la somnolencia o la pereza.

2.56. Con esta práctica consigue fuerza física y se convierte en maestro de yoga, libre de todas las desgracias terrenales.

Respiración refrescante.
2.57. Sitali: inspirar a través de la lengua en forma de tubo, como el pico de un pájaro, proyectada un poco por fuera de los labios; a continuación, espirar lentamente a través de la nariz. del bazo, entre otras; también evita la fiebre, la tendencia a sufrir trastornos biliares, el hambre, la sed y los efectos de
los venenos.

Respiración del fuelle.
2.59. Bhastrika: adoptando padmâsana, al colocar los pies sobre los muslos (contrarios), se eliminan los efectos nocivos de todas las enfermedades.

2.60.61. Tras adoptar correctamente dicha postura, con la espalda y la nuca alineadas, cerrar la boca y espirar con energía por la nariz de tal forma que se sienta la presión en el corazón, la garganta y la cabeza; a continuación, inspirar con rapidez hasta que la respiración alcance el loto del corazón.

2.62.63. Se repiten la espiración y la inspiración de la misma forma una y otra vez, igual que un herrero manejando su fuelle con fuerza; de esta manera se consigue una circulación constante de prâna por el cuerpo; cuando se sienta el cuerpo cansado espirar (lentamente) por pingala.

2.64. Después de llenar el interior del cuerpo con prâna, cerrar ambas fosas nasales con el pulgar, el anular y el meñique; efectuar kumbhaka como antes y espirar (lentamente) a través de ida.

2.65. Esto elimina los desórdenes ocasionados por un exceso de pitta, kapha y vata y estimula el fuego gástrico del cuerpo.

.66. Este procedimiento despierta a kundalini rápidamente, purifica los nâdis, resulta agradable, y es beneficioso; de esta manera se elimina la mucosidad que obstruye la boca de sushumna.

2.67. Esta kumbhaka denominada bhastrika ha de practicarse especialmente, pues obliga al prâna a atravesar los tres nudos (granthi) de sushumna (brahmagranthi, vishnugranthi, rudragranthi)

Respiración del zumbido.
2.68. Bhramari: inspirar rápidamente, produciendo el sonido del vuelo de un zángano, y expirar a continuación con lentitud (después de efectuar kumbhaka), produciendo el sonido del vuelo de una abeja; con la práctica de este ejercicio, los grandes yoguis experimentan una felicidad indescriptible en sus corazones.

Respiración extenuante.
2.69. Murcha: al final de puraka se ejecuta un firme jalandharabandha y después se espira lentamente; éste kumbhaka reduce la actividad mental de forma muy agradable.

Respiración flotante.
2.70. Plavini: cuando se llenan los pulmones completamente de aire, el yogui puede flotar facilmente en el agua como una hoja de loto.

Tipos de retención respiratoria.
2.71. Hay tres tipos de prânâyâma: rechaka, puraka y kumbhaka; kumbhaka es también de dos tipos: sahita (con puraka y rechaka) y kevala (sin puraka ni rechaka).

Retención absoluta.
2.72. Kevala es un kumbhaka independiente de puraka y rechaka, durante el cual se retiene prâna sin esfuerzo alguno; mientras no se domine totalmente kevala, se ha de practicar sahita.

2.73. Ciertamente, cuando se practica kevalakumbhaka (reteniendo la respiración a voluntad), se obtiene el estado de rajayoga.

2.74. Cuando se domina kevalakumbhaka, sin necesidad de puraka y rechaka, no existe nada en el mundo (interior) que esté fuera del alcance del yogui.

2.75. Por medio de kevalakumbhaka se despierta kundalini y sushumna queda libre de obstáculos, alcanzandose (gradualmente) la perfección en hathayoga.

Raja y Hatha.
2.76. No se puede perfeccionar el hathayoga sin la práctica del rajayoga, y viceversa; por tanto, se han de practicar los dos hasta que se obtenga la perfección en rajayoga.

2.77. Al final de la retención del aliento en kumbhaka se debe apartar la mente de todos los objetos; practicando así se alcanzará el estado de rajayoga.

Efectos de la práctica.
2.78. Cuando se perfecciona el hathayoga aparecen las siguientes señales: agilidad física, brillo en el rostro, manifestación del sonido interior (nada), mirada transparente, salud, control del fluido seminal (bindu), aumento del fuego digestivo y total purificación de los nâdi.

Hatha yoga Pradipika Parte 1 Asana

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HATHA YOGA PRADIPIKA – Svatmarama – part 1

CAPÍTULO PRIMERO – ÂSANA

Saludo y presentación.
1.1. Saludo a Shiva, el primer Señor del Yoga que enseñó el hathavidya a (su esposa) Parvati el cual, como una escalera, conduce hacia el rajayoga.

1.2. El yogui Svatmarama, después de saludar solemnemente a su maestro, establece desde el principio
que el hathavidya es solamente un medio para la realización del rajayoga.

1.3. Para quienes vagan en la oscuridad de las diferentes doctrinas en conflicto, incapaces de seguir el rajayoga, el compasivo Svatmarama ofrece la luz del hathavidya.

1.4. Svatmarama aprendió el hathavidya de los maestros Goraksha y Matsyendra.

1.5—9. Shiva, Matsyendra, Shabara, Anandabhairava, Chaurangi, Mina, Goraksha, Virupaksa, Bilesaya,
Manthana, Bhairava, Siddhi, Buddha, Kanthadi, Korantaka, Surananda, Siddhapada, Carpati, Kaneri,
Pujyapada, Nityanatha, Niranjana, Kapali, Vindunatha, Kaka, Chandisvara, Allama, Prabhudeva, Groda, Choli, Tintini, Bhanuki, Naradeva, Khanda, Kapalika y otros mahasiddhas, habiendo conquistado el tiempo por medio del hathayoga, exiten aún en el universo.

1.10. El hathayoga es un refugio para quienes padecen de los tres tipos de dolor. Para todos los que se dedican al yoga, el hathayoga es la base que soporta su práctica.

1.11. El yogui que desee el éxito debe mantener el hathayoga en riguroso secreto, pues sólo así es efectivo. Cuando se divulga indiscriminadamente pierde todo su poder.

hatha yoga pradipika

Lugar para la práctica.
1.12. Se debe practicar hathayoga en una pequeña y solitaria ermita (matha), libre de piedras, agua y fuego, en una región donde impere la justicia, la paz y la prosperidad

1.13. La matha debe tener una pequeña puerta y carecer de ventanas. El piso ha de estar nivelado y sin hoyos, sin ser demasiado alto ni demasiado bajo, y ha de conservarse muy limpio (cubierto de estiercol de vaca) y libre de insectos. El exterior debe ser agradable, con una entrada (mandapa), una plataforma elevada y un pozo de agua. El conjunto ha de estar rodeado por un muro. Estas son las características
de la ermita descritas por los siddha del hathayoga.

1.14. En tal lugar el yogui, libre de toda preocupación, se dedicará únicamente a la práctica del yoga siguiendo las instrucciones de su guru.

Requisitos para la práctica.
1.15. El yogui fracasa por exceso de comida, agotamiento físico, charlatanería, ascetismo exagerado, compañía inadecuada e inquietud.

1.16. El éxito en el yoga depende del esfuerzo, la valiente determinación, la audacia, el conocimiento discriminativo, la perseverancia, la fe (en las enseñanzas del guru) y el alejamiento de toda compañía (superflua).

Actitudes previas.
Las diez yama son: ahimsâ, satya, asteya, brahmacarya, paciencia, fortaleza de espíritu, compasión, honestidad, moderación en la dieta y shauca.
Las diez niyama son: tapas, shantosha, espíritu religioso, caridad, îshvarapranidhana, svadhyaya, sencillez, inteligencia, japa y yatna.

Posturas.
1.17. En primer lugar se exponen las âsana, pues constituyen el primer paso del hathayoga. Las âsana se practican para lograr una postura estable, salud y flexibilidad.

1.18. A continuación se muestran algunas de las âsana adoptadas por sabios como Vasistha y por yoguis como Matsyendra

Posturas generales.
1.19. Svastikâsana:sentarse en el suelo con el cuerpo erguido y las piernas dobladas colocando la planta de cada pie entre la pantorrilla y el muslo (de la pierna contraria).

1.20. Gomukhâsana: el pie derecho se coloca junto a la nalga izquierda y el pie izquierdo junto a la nalga derecha. Esta postura se parece a la boca de una vaca.

1.21. Virâsana: un pie se coloca encima del muslo contrario y el otro pie debajo (del otro muslo).

1.22. Kurmâsana: sentarse de forma equilibrada con los tobillos cruzados debajo del ano.

1.23. Kukkutâsana: en padmâsana, se introducen las manos entre los muslos y las pantorrillas; se apoyan firmemente en el suelo y se levanta el cuerpo.

1.24. Uttanakurmâsana: adoptando kukkutâsana (sin elevación del cuerpo), se agarra la nuca con los dedos de las manos entrelazados y se permanece así, como una tortuga boca arriba (con la espalda en el suelo).

1.25. Dhanurâsana: sujetando los dedos gordos de los pies con ambas manos, mantener una pierna estirada mientras se acerca la otra a la oreja, como si el cuerpo fuera un arco.

1.26. Matsyendrâsana: se coloca el pie derecho en la raíz del muslo izquierdo y el pie izquierdo junto a la parte exterior de la rodilla derecha; se agarra el pie izquierdo con la mano derecha y el derecho con la mano izquierda (pasando los brazos por detrás de la espalda); se permanece con el cuerpo girado todo lo que se pueda hacia la izquierda.

1.27. Esta postura incrementa el apetito estimulando el fuego gástrico (pitta); es un remedio contra las enfermedades mas mortíferas. Con su práctica regular se despierta kundalini y se detiene el néctar que se derrama desde la luna.

1.28. Paschimottanâsana: permanecer con las dos piernas extendidas en el suelo sujetando los dedos de los pies con las manos y apoyando la cabeza sobre las rodillas

1.29. Esta excelente âsana hace que el prâna fluya a través de sushumna, estimula el fuego gástrico (pitta), flexibiliza la espalda y elimina todas las dolencias que afectan a las personas.

1.30. Mayurâsana: se colocan las manos firmemente en el suelo y se eleva el cuerpo en el aire apoyando el vientre sobre los codos; el cuerpo se mantiene recto como un palo.

1.31. Esta âsana cura diversas enfermedades como gulma, udara y otras dolencias abdominales; elimina los desórdenes causados por el desequilibrio entre vata, pitta y kapha; facilita las digestiones pesadas y hace digerible incluso a kalakuta.

1.32. Savâsana: permanecer tendido en el suelo boca arriba como un muerto; esta âsana elimina el cansancio ocasionado por otras âsana y proporciona descanso a la mente.

Posturas de meditación.
1.33. Shiva enseñó 84 âsana; se describen ahora las cuatro más importantes: siddhâsana, la padmâsana, simhâsana y bhadrâsana.

Siddhâsana.
1.34. La más confortable de las cuatro, siddhâsana, debe practicarse siempre.

1.35. Siddhâsana: se aprieta con firmeza el talón izquierdo contra el perineo y se coloca el derecho justo encima del órgano sexual (a la altura del pubis), sujetando el pene entre los dos pies (en la versión femenina, el talón mas bajo debe colocarse contra los labios mayores de la vagina); se mantiene la barbilla contra el pecho y se permanece sentado en posición erguida, con los sentidos controlados y la
mirada fija entre las cejas. Siddhâsana permite atravesar la puerta que conduce a la perfección

1.36. Siddhâsana se realiza también colocando el talón izquierdo por encima del medhra o del yoni, y el
talón derecho por encima de éste.
1
.37. Algunos llaman a esta variación siddhâsana; otros la conocen como vajrâsana, muktâsana o guptâsana.

1.38. Igual que entre los yama y niyama las prácticas mas importantes son la moderación en la dieta y ahimsâ, los siddha saben que la más importante de las âsanas es siddhâsana.

1.39. Entre las 84 âsana, se ha de practicar siempre siddhâsana, pues purifica los 72.000 nâdi.

1.40. El yogui que, practicando siddhâsana durante doce años, medita sobre su auténtica esencia (âtman) y come con moderación, logra el éxito (siddhi) en el yoga.

1.41. Si se domina siddhâsana y se logra contener prâna con la práctica de kevalakumbhaka, no son precisas las demás âsana.

1.42. Cuando se ha perfeccionado siddhâsana, se puede gozar del éxtasis proporcionado por el estado meditativo unmani-âvasthâ que surge por sí solo; los tres bandha aparecen de forma natural, sin esfuerzo.

1.43. No hay âsana como siddhâsana, ni kumbhaka como kevala, ni mudra como khechari, ni laya como nada.

Padmâsana.
1.44. Padmâsana: se coloca el pie derecho sobre el muslo izquierdo y el pie izquierdo sobre el muslo derecho; se cruzan los brazos por la espalda y se cogen los dedos gordos de ambos pies, el del derecho con la mano derecha y el del iquierdo con la mano izquierda; se aprieta la barbilla contra el pecho y se fija la mirada en la punta de la nariz. Padmâsana cura las enfermedades del yogui

1.45—46. Colocar los pies sobre los muslos contrarios y las manos en el regazo con las palmas hacia arriba, una encima de la otra; fijar la mirada en la punta de la nariz y tocar con la lengua la raíz de los incisivos superiores; apretar la barbilla contra el pecho y elevar apana con suavidad mediante la contracción del ano (mûlabandha).

1.47. Ésta es (otra variación de) padmâsana, destructora de todas las enfermedades (únicamente) en personas de gran percepción.

1.48. Adoptar padmâsana con una mano sobre otra (en el regazo) y la barbilla firmemente apretada contra el pecho, meditar sobre brahma, contrayendo frecuentemente el músculo del ano para hacer subir apana. Análogamente, llevar prâna hacia abajo (contrayendo la garganta). De esta forma, se despierta kundalini y se logra el conocimiento supremo.

1.49. Sin duda alguna, cuando el yogui se sienta en padmâsana y controla el prâna inspirado a través de los nâdi, alcanza la liberación.

Simhâsana.
1.50. Simhâsana: colocar los talones (con los pies cruzados) bajo el sexo, con el derecho tocando el lado izquierdo del perineo y el izquierdo tocando el lado derecho.

1.51. Colocar las palmas de las manos con los dedos extendidos sobre las rodillas; con la boca abierta, concentrar la mirada en la punta de la nariz.

1.52. Simhâsana es muy apreciada por los mejores yoguis. Esta excelente âsana facilita los tres bandha (mûlabandha, jalandharabandha y uddiyanabandha).

Bhadrâsana.
1.53. Bhadrâsana: colocar los tobillos bajo el sexo a ambos lados del perineo, el derecho a la derecha y el izquierdo a la izquierda (con las plantas de los pies unidas).

1.54. Mantener los pies firmemente unidos con las manos y permanecer inmóvil. Bhadrâsana cura todas las enfermedades.

1.55. Esta âsana se denomina gorakshâsana por los yoguis avanzados (siddha) y el cansancio desaparece sentándose en esta ella.

Conclusión.
1.56. Después de las âsana y las bandha, continúa la secuencia en la práctica del hathayoga con las distintas variaciones de kumbhaka, los mudra y la concentración en el sonido interior (nada).

Dieta moderada.
1.57. Con toda seguridad, el brahmacarin que observe una dieta moderada y practique el hathayoga renunciando a los frutos de sus acciones, se convertirá en un siddha en el plazo de un año.

1.58. Seguir una dieta moderada quiere decir alimentarse con comida agradable y dulce dejando siempre libre una cuarta parte del estómago y dedicando el acto de comer a Shiva.

Dieta a evitar.
1.59. No se consideran adecuados para el yogui los alimentos amargos, agrios, picantes, salados o muy calientes; los vegetales verdes (distintos de los recomendados), las legumbres fermentadas, el aceite de semillas, el sésamo, la mostaza, las bebidas alcohólicas, el pescado, la carne, el requesón, el suero de la mantequilla, los granos de tipo chhaasa, la azufaifa, las tortas de aceie, la asafétida y el ajo.

1.60. También debe evitarse la comida recalentada, los alimentos secos, demasiado salados o ácidos, y los alimentos con mucha mezcla de vegetales (difíciles de digerir).

Hábitos.
1.61. Al principio, deben evitarse el fuego, las relaciones sexuales y los viajes. Goraksha enseña que “al principio, el yogui ha de evitar las compañías inadecuadas, el calentarse junto al fuego, las relaciones sexuales, los viajes largos, los baños fríos por la mañana temprano, el ayuno y el esfuerzo físico exagerado”.

Dieta recomendada.
1.62. Los siguientes alimentos son recomendados para el yogui: trigo, arroz, centeno, shashtika, productos hechos de cereales, leche, ghê, azúcar moreno, miel, jengibres eco, pepinos, patolaka, las cinco legumbres (jivanti, vastumulya, aksi, meghanada y punarnava), mung y agua pura.

1.63. El yogui debe tomar alimentos nutritivos y dulces, mezclados con leche y ghê, que aumenten los dhatu y sean agradables.

Conclusiones.
1.64. Cualquier persona que practique activamente yoga, ya sea joven o vieja, o incluso muy vieja, enfermiza y débil, puede convertirse en un siddha.

1.65. Cualquiera que practique puede lograr el éxito (siddhi), a menos que sea perezoso. No se logra triunfar en el yoga simplemente leyendo libros (shastras).

1.66. Tampoco se logra siddhi vistiendo de una forma determinada o conversando sobre yoga: sólo se triunfa a través de la práctica incansable. Sin duda, este es el secreto del éxito.

1.67. Mientras no se logre el triunfo en el rajayoga han de practicarse las diversas âsana, kumbhaka y mudra del hathayoga.